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¡Bienvenido a bordo!
Escribiendo este artículo espero
conseguir haceros partícipes de los momentos extraordinarios que
hemos podido vivir al salir con CIRCE como ecovoluntarios. “Extraordinario”
no es más que una palabra aproximada que os dejará imaginar
lo que sentimos cuando una orca está a punto de capturar un atún
al lado de nuestro barco... Pero bueno, antes de hacer que se os caiga
la baba , debo situaros en el contexto .
Estuve en Algeciras durante dos semanas, en el mes de Abril de 2003, para
encontrarme con el equipo español de CIRCE para una “campaña
de orcas”. De hecho, la finalidad era estudiar una nueva población
de orcas en la que algunos individuos habían sido observados el
año pasado a nivel de Barbate (Estrecho de Gibraltar).
La única decepción de la estancia fue que la climatología
había decidido que no navegáramos los primeros días
ya que la lluvia y el viento eran demasiado fuertes cómo para salir.
Después de tres días de espera, el sol mostró algunos
de sus rayos y pudimos embarcar para comenzar la campaña.
La primera salida al mar fue magnífica..., nos esperábamos
tener que esperar con paciencia antes de poder ver alguna dorsal en el
horizonte, pero al cabo de apenas un cuarto de hora aparecieron varios
individuos a algunos cientos de metros. Este día observamos ciertas
técnicas de captura de atún, entre otras la proximidad de
las almadrabas que son frecuentes en esta zona. Las orcas nadaban al lado
del barco con trozos grandes de atún en la boca, fue realmente
impresionante.
Cada salida al mar fue más emocionante que la anterior; hicimos
grabaciones acústicas, foto-identificación para diferenciar
e identificar todas las orcas presentes, medimos los tiempos de buceo
de algunos individuos...
De vuelta, en tierra, también teníamos que tratar los datos
recolectados durante el día. Interesante, puesto que esto permite
iniciarnos a diferentes bases de datos informáticas y nos muestra
también que la investigación no es sólo trabajo de
campo!
Esta estancia es la segunda en la que participo, y, como en la primera,
los recuerdos que me dejará son indescriptibles... Me podría
haber extendido páginas y páginas para contaros todos los
momentos cautivadores de estas dos semanas. Pero lo que os puedo asegurar,
es que el equipo de científicos es muy simpático: cada uno
os enseña y os implica en todas las acciones, todo esto en un ambiente
muy distendido...
Tengo que dejaros ahora, espero haber despertado vuestras ganas de continuar
con vuestra pasión por los cetáceos y, porqué no,
vuestras ganas de salir uno de estos días con CIRCE. Hasta la próxima
con nuevas aventuras, yo lo espero...
Mathilde Saboureau
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Boletín CIRCE nº
5 - realizado por Philippe Verborgh, Martine Bérubé y Mathilde
Saboureau
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